Artículos de Opinión

BOLIVIA: CONSTRUIR NARRATIVAS Y EL DERECHO A LA RÉPLICA. Por Hernán Cabrera Maraz (*)

Por Fidel Flores septiembre 3, 2026

———- O ———-
LA VERDAD COMO REHÉN.
En Bolivia lo que menos importa es la verdad. Aunque ésta es arengada fácilmente por el poder político, por la justicia, por el periodismo, por las religiones. Yo soy la verdad, decían los reyes franceses. Yo soy la verdad, dijo Jesús y luego fue torturado y crucificado.}
Cada sector quiere construir su propia verdad y para ello recurren a las narrativas, a los relatos que traten de sustentar o difundir su verdad.

Ahora lo estamos afrontando con mayor ímpetu, rapidez y fluidez de los relatos e informaciones. Tenemos un tsunami de informaciones y de narrativas sobre un mismo hecho: el atentado a Nadia Beller y las denuncias de corrupción al interior de los que ejercen el poder.
El gobierno tiene todo un aparato comunicacional y marketinero, que viene siendo apoyado por un ejército de periodistas e influencers para sostener su VERDAD, que está basada en desprestigiar o minimizar el atentado, reduciéndolo a un lio de pareja, que incluso un programa habló de condones y masturbaciones.
Al parecer han leído al ministro de Ilustración Pública y Propaganda del III Reich, Joseph Goobles: “Cargar sobre el adversario los propios errores y defectos respondiendo al ataque con el ataque: Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que lo distraigan”.
Ellos van construyendo una narrativa para meterle a la gente que no se deje convencer, y de ahí que en las redes sociales la gente se expresa bajo el libreto del poder y de sus periodistas.
En otro bando están los periodistas y programas que informan ampliamente entrevistando a los protagonistas, sin tomar posiciones, para dejar que la audiencia o lectores crean o no lo relatado o lo informado.
También están las fuentes reservadas, que pueden ser, operadores de la justicia, interesados que se contamine el proceso, quienes van pasando audios, videos a alguna autoridad importante o algún periodista, que se encargan de difundirlos.
Los periodistas que vienen asumiendo posiciones y generan opiniones sobre las graves denuncias que están volando sin rumbo, que, al parecer, eso poco importa para esclarecerlas. Aportan con este ejercicio del periodismo que debe orientar.
Desde el Chapare, el expresidente Evo Morales, entra en el juego político de esta disputa por el poder. De forma inteligente tiene todo un aparato comunicacional con aliados nacionales e internacionales que también va construyendo su propio relato, bajo la consigna de que es el único que puede salvar al país y que debe volver a la Casa grande del Pueblo, por las buenas o por las malas.
El boliviano está en medio de los constructores de narrativas, que incluso el mismo presidente Rodrigo Paz, sabe del poder de las mismas. Lo dijo en un audio filtrado.
Lo que menos interesa al poder, a la justicia, a los corruptos, a ciertos sectores del periodismo es que la VERDAD se imponga y nos ilumine. Mientras desde la cárcel, el asesor argentino, va disfrutando de su creación y de sus marionetas.
“Ya no se trata de mantener algo que ya existe, sino de inventar algo que todavía no existe”, lo recomendó el principal asesor de Putin, Vadim Baranov, el mago del Kremlin.
En todo este laberinto está el ciudadano que viene utilizando las redes sociales para irradiar su indignación, su malestar, sus ironías, sus fobias, sus logros, sus odios, sus alegrías sobre este hecho y tantos otros.
———- O ———-
Sobre el DERECHO A LA RÉPLICA, para todas y todos.

Recordarnos este artículo constitucional que consagra un derecho que no debe tener excusas ni argumentaciones de limitarlo, así como vienen arengando ciertos periodistas o entidades del gremio, bajo el pretexto de que no se puede dar el micrófono a todo el mundo. Y que se debe ser más responsable.
Pues a todos no se miden con la misma vara. Para unos si hay este derecho, pero para otros no. Tatiana Marset, Marset y tantos corruptos, asesinos y pedófilos tienen micrófono abierto y son entrevistados en vivo y directo. Acá el artículo constitucional:
Constitución Política del Estado (CPE): Art. 106: El Estado garantiza a las bolivianas y los bolivianos el derecho a la libertad de expresión, de opinión y de información, a la rectificación y a la réplica, y el derecho a emitir libremente las ideas por cualquier medio de difusión, sin censura previa.
Si vulneramos este derecho, pues no tenemos derechos a pedir respeto por la CPE.
———- O ———-
(*)
Periodista y Lic. en Filosofía

Fidel Flores

Acerca de Fidel Flores

Periodista y colaborador en Interés Público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *