
———- O ———-
Imputado por delito de feminicidio en grado de tentativa Fernando Gabriel Cerimedo (45) deberá pasar 180 días en la cárcel de Palmasola. Sentado y esposado en el piso 12 del Palacio de Justicia de la capital oriental, el marplatense oyó al juez y bajó los ojos; un frío ácido recorrió su cuerpo. Del otro lado de la ciudad, Nadia Beller (33), su pareja en Bolivia, mantenía fija su mirada acuosa en la pantalla de su celular virtualmente – presente desde la clínica donde se recuperaba de tres balazos por un atentado propiciado intelectualmente por su pareja/amante. Lo que parecía una escena dramática de amores, odios y venganzas, rencores y traiciones, no desdibuja una trama del poder político del más alto nivel presidencial. Los sicarios digitales tienen patas cortas y dejan huellas enterradas en el fango del error. No cuadra.
Cuando las ideas se resguardan en la Inteligencia Artificial y las campañas se degradan para golpear adversarios los escrúpulos se desvanecen y las máscaras se tornan protagonistas.
Hace tiempo que dos características cotejan la gestión del presidente: la procrastinación y la negación. De ambas se contagiaron los miembros de su gabinete y sus alrededores, sin embargo, quien mostrara iniciativas podría colgarse una medalla. Ese es el caso del hombre que se había descompuesto en llanto el día anterior implorando ver a sus hijos acorralado por la prensa en un helado rincón de ascensor.
Que hubiese nacido el día trabajador no incidió en su destino, tampoco lo sedujo la marcha peronista, sino que casi 30 años más tarde fundó en 2021 el portal La derecha diaria con su socio Javier Negre, el español que enamora con la ultraderecha ibérica de Vox y que también estuvo en Bolivia operando contra Samuel Doria Medina cuando éste lideraba las encuestas, a pocos días de las elecciones del 17 de agosto.
Cerimedo no es periodista, pero daba órdenes y lineamientos al grupo de comunicación de Palacio de Gobierno. Usaba el avión, el ascensor presidencial y el mismo piso que el premier boliviano. Decía ser experto en comunicación política digital y promotor de la derecha libertaria en la región. Cerimedo llegó al país un año antes de las elecciones nacionales del 2025. Intentó trabajar con Jaime Dunn, pero al final el hombre nacido en Camiri no logró inscribirse como candidato. Luego conoció a Catalina Paz (hija mayor del presidente) en su academia argentina de marketing político. “El profe de Catalina” admitió con orgullo sostener un ejército de trolls (granjas) para hacer campañas negativas, es decir, estrategias difamatorias y de desinformación. ¿Eso o no violencia simbólica? El trabajo sucio se hace desde las sombras y se hizo no solo en Bolivia, también en Brasil, Chile, Argentina y Honduras, entre otros. La pregunta más evidente y común: ¿Cómo logró penetrar los círculos más íntimos del poder político presidencial? ¿Cuál era el rol como asesor? ¿Quién le pagaba? ¿Quién garantizaba su trabajo y quién lo respaldaba? Pocos pueden responderlas. ¿Cuadra o no cuadra?
La víctima del ataque, que el sábado 22 de agosto recibió el alta de la clínica donde estaba internada, es abogada y activista cruceña. ¿Ella también accedía a sitios, oficinas y pasillos de la Casa de Gobierno?, ¿transitaba entre las barbas del poder? Ante la falta de respuestas, el ruido de este silencio ensordece en las altas esferas bolivianas. Antes los hechos y las declaraciones de Beller Delgadillo, no hay márgenes de escape. No cuadra.
Cabos sueltos y certezas
Quedan cabos sueltos, sí, pero también certezas. Fue un atentado contra una mujer embarazada, había una intención de matar, hay registros: “Nadia ha llegado muy lejos (…) yo creo que hay que buscar la forma de eliminarla”, explotó desde el celular de Cerimedo. Hay fotografías, registros de granjas de bots, fajos de dinero y dólares fugados, conversaciones digitales, grabaciones, audios verificados y un importante descontrol del Gobierno que no aclara ni transparenta. No cuadra. Más dinero, tarjetas personales, cuentas bancarias, escondites, objetos de valor, propiedades, testaferros, relaciones peligrosas y testigos. Hay silencios, largos y tormentosos, que ya encontrarán su palestra para ser escuchados, ¿cuándo? Retumba la frase: “No es un crimen pasional, es un crimen de Estado”, declaró Beller el sábado 22 antes de salir de la clínica.
Pintan mal las cosas para él
Un creador de contenidos ultra protegido, que no pudo sostener su relato. Un genio digital que escribe nervioso una carta a pulso para salvarse. Últimas imágenes de un naufragio adornado de conspiraciones oscuras y prensa ordinaria. El algoritmo no avisó a tiempo al nuevo magnate tampoco sugirió cómo escapar, ni qué teclas digitar para zafar del entuerto en que se había enroscado. El estratega digital de campañas negativas no previó que en las granjas se escribían historias de pasiones y curvas peligrosas. La IA dejó de ser Inteligente a la hora de fraguar las evidencias y entonces convencieron al juez que lo envió seis meses a Palmasola, donde lo esperan sorpresas y un par de botellas de tragos amargos. Hay grandes mentirosos en la historia, algunos en la ficción y otros en la cotidiana vida que nos toca, unos caen bien y otros pesados, como losas. Si se corre el velo pueden cegar esperanzas y derrocar gobiernos, quebrar confianzas y postergar anhelos. ¿Cuadra o no cuadra?
Otra de las pistas que la Fiscalía sigue es la supuesta relación que Cerimedo tendría con el Jefe de Inteligencia de la Fuerza Especial de la Lucha Contra el Crimen (FELCC), Erick Correa González, quien Cerimedo conversa (al menos con sus iniciales) y hace monitorear el plan de ataque contra Beller el 17 de agosto, a un año del triunfo electoral de Rodrigo Paz-Edman Lara. Más de 12 mensajes borrados en el aeropuerto antes que lo aprehendan.
La bolsa o la vida, la cárcel y la ruta del dinero
Trasladado a un sector especial de una cárcel para 2.500 internos, donde viven más de 7.000. En el PC6 hay exautoridades, jueces, abogados, empresarios, influyentes. Gozan de privilegios, pueden tener desde celulares y baño privado, hasta hacer fiestas, agasajar clientes, reproducir negocios, reuniones, estar protegidos y un largo etcétera.
La otra causa pendiente es la legitimación de ganancias ilícitas. A pesar de los testigos, el dinero encontrado, bienes y otras irregularidades, se busca la ruta del dinero. Una pista con escondites, atajos y paredes por superar, aunque parezcan infranqueables. En esta segunda causa, la Fiscalía advierte que una casa de cambios de Calacoto, La Paz, no era solo un negocio financiero, sino la cueva de recepción de divisas para continuar distribuyendo. Allí aparece un exmilitar, Fritz Junior Gironda Aquize (34), que escapa del lugar con $us 700.000, mientras allanan la casa (dijo que temió ser asaltado). Volvió, se entregó y dijo que había perdido el dinero. Gironda guarda detención preventiva en el penal de San Pedro por 45 días por presunta legitimación de ganancias ilícitas y enriquecimiento ilícito con afectación al Estado. Está vinculado al entorno de Fernando Cerimedo. Una cadena de mentiras, histrionismo berreta, violencia, dólares, oro, intermediarios y pesos bolivianos que retumban entre el silencio cómplice de los indicios y el mustio rumiar de un Gobierno desangrado. No cuadra.
El lunes 24 se liberó a uno de los sospechosos de materializar el hecho violento o crimen frustrado. Pero se imputó al vendedor del arma y a la pareja de uno de los ejecutantes del atentado. También en el séptimo día se conoció la identidad de los autores físicos del hecho. Antes que muera el día, el presidente habló, pero de losetas y nada del incendio que lo rodea. Una leña más al fuego la acaba de echar su exministro de economía, José Gabriel Espinoza, que anunció su alejamiento definitivo; y mientras duerme la noche, en el Legislativo se alistan para otra nueva interpelación, esta vez, al ministro de hidrocarburos, que ojalá no se quede sin combustible y llegue al día siguiente para decir: “qué hermoso día de miércoles”.
———- O ———-
(*) Periodista (Santa Cruz de la Sierra)