Artículos de Opinión

SALINAS PLIEGO, EL RECHAZADO; SHEINBAUM, LA INVISIBLE. Por Ignacio García (*)

Por Fidel Flores junio 12, 2026

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La inauguración de la Copa del Mundo de futbol en el Estadio Ciudad de México causó una serie de rechiflas en contra de un personaje que intentó posicionarse como representante del país, el empresario Ricardo Salinas Pliego, que supuestamente fue invitado directamente por la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut).
Después de haberse rehusado a pagar sus impuestos, el magnate, propietario de Grupo Salinas, asistió al evento, pero miles de aficionados lo rechazaron con una serie de rechiflas que evidenciaron que no se trata de una persona querida por la sociedad en general.

Fuera de la cápsula narrativa que instaló Tv Azteca para martirizar a Salinas Pliego como un perseguido político por el gobierno de Claudia Sheinbaum, el empresario es visto como un personaje ególatra que ha tratado de construir una imagen de opositor, que está más relacionada con el ultra conservadurismo.
Incluso el presidente de la Femexfut, Mikel Arreola, se deslindó de la aparición de Salinas Pliego al asegurar que no había sido invitado como representante de México ante la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), como supuestamente se justificó el empresario.
Aborrecido por su clasismo, racismo, xenofobia y bravuconería—similar al que desarrolló Donald Trump en Estados Unidos—el autollamado “tío Richi” fue repudiado por la afición mexicana que reprobó su presencia y su burdo intento por tratar de posicionarse como opositor a la administración de Sheinbaum.
Aunque la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenó a Salinas Pliego a pagar la deuda de sus impuestos, constantemente el empresario se ha ufanado de no cumplir con esta disposición y asegurar que no está dispuesto a cumplir con sus responsabilidades fiscales para beneficiar a los gobiernos emanados de la autodenominada “cuarta transformación”.
Además, en sus redes sociales el empresario evidenció un mensaje en el que supuestamente dejaba en claro sus posibles aspiraciones para competir por la presidencia de la República en 2030, ya que ha atribuido a los llamados “gobernícolas” los principales problemas del país.
Por otro lado, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, decidió evitar repetir las rechiflas que vivieron sus antecesores. Primero en 1970 en contra de Gustavo Díaz Ordaz después de la masacre de 1968 y después en 1986 contra Miguel de la Madrid tras el sismo de nueve meses atrás.
En el primer Mundial que se organizó en México, el país vivía el momento más represivo del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y la rechifla en contra de Díaz Ordaz representó un breve respiro y descargo por la inconformidad existente por los abusos cometidos en la administración del último mandatario emanado del llamado “milagro mexicano”.
Después, en el Mundial de 1986 el país vivía la indignación colectiva por la inepta reacción del gobierno mexicano para atender el problema suscitado por el sismo que había devastado a la Ciudad de México.
La afición mexicana chifló en contra de De la Madrid, quien evidenció el principio del fin para el régimen priista, ya que a partir de ese momento la capital del país no volvería a votar por el PRI.
Así, la ausencia de Sheinbaum estuvo relacionada con el cálculo político de evitar una rechifla histórica, debido a que ha sido cuestionada por su incapacidad para resolver el conflicto con la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE), misma que ha desquiciado la Ciudad de México en los últimos días.
Además, la ciudadanía está en contra de la mandataria federal, debido a que se ha profundizado la crisis de credibilidad del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), ante las acusaciones de vínculos con el crimen organizado de varios de sus gobernadores como Rubén Rocha en Sinaloa, Marina del Pilar Ávila en Baja California, Alfonso Durazo en Sonora y Américo Villarreal en Tamaulipas.
En un momento en el que la popularidad de Sheinbaum se ha desplomado, la decisión de ausentarse del Estadio Ciudad de México fue estratégica y por ello había tratado de evitar informar sobre dónde vería el partido de la Selección Mexicana ante Sudáfrica.
Finalmente apareció la presidenta en el Deportivo de los Hermanos Galeana en la alcaldía Gustavo A. Madero, en el norte de la ciudad, para evitar alguna afectación directa por las movilizaciones de la CNTE que han provocado un caos en la capital del país.
Con cientos de seguidores, la mandataria federal fue reconfortada, así como la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, quien ha sido la principal responsable del problema de la organización del Mundial, al evidenciar una profunda incompetencia para desempeñar su cargo.
Así, mientras Salinas Pliego quería ser visto y fue rechazado, Sheinbaum quería pasar inadvertida, pero su ausencia volvió a ser centro de ataques relacionados por el problema de movilidad que vive la capital del país por las movilizaciones de la CNTE.
La presión por el caos
La presidenta de México está cada vez más presionada por el caos que se ha intensificado en los últimos días, debido a las protestas de la CNTE, así como por las protestas de otros grupos sociales como los colectivos de madres buscadoras, así como de las organizaciones que han denunciado constantes violaciones a derechos humanos en el territorio nacional cometidos por el Estado, en medio de la mirada del mundo sobre lo que acontece en México.

El partido inaugural era clave, debido a que se trató del primer partido del Mundial y uno de los más importantes del certamen, debido a la expectativa que causa entre los aficionados el inicio del evento deportivo más importante del planeta, por lo cual Sheinbaum tenía que evitar exponerse para no padecer lo que ha vivido permanentemente Donald Trump en distintos eventos públicos.
Mientras que Trump ha sido abucheado en los Súper Bowls, así como en las finales de Basquetbol, Sheinbaum ha optado por evitar exponerse para no desgastar de forma más rápida su imagen, dado que aún le restan más de cuatro años para mantenerse al frente de la presidencia y no vivir con una gestión deslegitimada como la que sufrió Enrique Peña Nieto, cuyo capital político se desvaneció velozmente tras el escándalo de Ayotzinapa.
El gobierno de México brilló por su ausencia y por ello no estuvo presente en el encuentro inaugural con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, pero que disipará la mirada de la opinión pública, al menos por unos días, dado que el siguiente partido de la Selección Mexicana será en Guadalajara y aunque en el tercer encuentro regresará a la Ciudad de México puede despresurizar la demanda existente sobre su gestión.
La mandataria federal también debe lidiar con la incompetencia de Brugada, quien ha sido un lastre para Morena, pues su pésima forma de organizarse para el Mundial ha causado una crisis de credibilidad que podría causar una derrota electoral sustantiva para los comicios intermedios de 2027 y con ello socavar sus aspiraciones políticas en el futuro inmediato.
Si bien Sheinbaum aún no ha padecido del surgimiento de una figura opositora significativa, pues Salinas Pliego únicamente se ha convertido en un personaje defenestrado, hay un grupo social conservador que considera que se trata de la mejor opción posible para encargarse del gobierno mexicano en 2030.
Las complicaciones de la administración de Sheinbaum han causado un problema profundo en la continuidad de Morena tanto a nivel subnacional como en la posibilidad de retener la mayoría legislativa para los comicios intermedios del siguiente año, debido a que cada vez hay más escándalos que involucran a más personajes de la autollamada “4T” y que sepultan las esperanzas de mantener la hegemonía política en el país.
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(*)
Periodista y Politólogo

Fidel Flores

Acerca de Fidel Flores

Periodista y colaborador en Interés Público.

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