Artículos de Opinión

EL REGRESO (OTRA VEZ) DEL “AMADO” LÍDER. Por Ignacio García (*)

Por Fidel Flores • octubre 3, 2026

———- O ———-
El ex presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, volvió a aparecer ante la opinión pública. A través de un video, el ex mandatario federal presentó su nuevo libro—el segundo desde que dejó la presidencia—titulado “Pueblo” que supuestamente forma parte de la saga que comenzó con “Grandeza”.
El ex jefe del Ejecutivo federal auto convertido en historiador decidió promocionar su nuevo libro y volver a defender a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien calificó como la mejor gobernante del mundo en la actualidad y reiteró su apoyo a su sucesora.

López Obrador también aprovechó para volver a arremeter—como en los viejos tiempos—en contra de la prensa y algunos periodistas, a quienes calificó como defensores de la “derecha” en una versión colérica que rememora los últimos meses de su sexenio, cuando se confrontaba permanentemente con los medios informativos.
Aunque supuestamente se iba a retirar de la vida política al dejar la presidencia de la República, en los últimos dos años ha aparecido en cuatro ocasiones, más veces que su propio antecesor, Enrique Peña Nieto, que ha tratado de pasar desapercibido de la vida pública.

El tabasqueño, un personaje que ha vivido de la política desde hace más de 50 años, no podía resistirse a estar lejos de los reflectores y simulando una lección de “historia”, completamente sesgada y parcial, y decidió expresar su apoyo a Sheinbaum, en medio del contexto de la definición de las candidaturas para las gubernaturas por parte del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).
Volvió a insistir en la narrativa que ha impulsado con la autodenominada “cuarta transformación”, que pretende segmentar a la historia mexicana en cuatro principales cambios como la Independencia, la Reforma, la Revolución y el inicio de su administración.

Según el tabasqueño, han superado la cargada mediática en su contra, pues diariamente tuvo que lidiar con los ataques de la prensa por haber atacado sus intereses. No obstante, el ex presidente omitió que desde el discurso presidencial atentó contra los medios limitando las capacidades de los medios y causando la desarticulación de los medios públicos que se convirtieron en espacios de propaganda y en la extinción de la agencia de noticias Notimex que era un orgullo de las capacidades informativas del Estado mexicano.
Pero López Obrador no increpó al principal adversario de México, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien constantemente ha arremetido en contra del país y ha utilizado a la nación como una piñata para sus ataques mediáticos en medio de una ofensiva que se ha radicalizado.
Sólo en un tibio mensaje publicado en redes sociales López Obrador pidió a Trump que “volviera a ser” como lo había conocido en su primer mandato, pero el republicano únicamente ha demostrado sus intenciones autoritarias que atenta contra los medios de comunicación críticos como el propio tabasqueño lo hace en México.

El tabasqueño ha defendido una visión irreal de la historia mexicana, que básicamente remonta las viejas concepciones del régimen priista, pero con una propuesta a favor de las comunidades indígenas, asociadas al populismo demagógico que tanto caracterizó al viejo régimen posrevolucionario.
Además, el ex presidente amenazó con publicar un nuevo libro más para seguir con su visión de la historia nacional y para seguir atacando a los adversarios de la “4T”, mientras que la presidenta Sheinbaum agradeció el apoyo público recibido por su antecesor.

“Las benditas redes sociales están controladas”
El ex presidente que tanto había aplaudido la libertad que permitían las redes sociales para pronunciarse en contra del monopolio que concentraban los medios de comunicación, ahora se ha pronunciado en contra de las mismas al asegurar que están controladas.

López Obrador consideró que la libertad de las redes sociales sólo duró diez años, pero en la actualidad están tomadas por diferentes actores, quienes aprovechan para atacar permanentemente a los integrantes de la 4T.
El ex mandatario federal ha dicho que las redes sociales sirven para denostar al movimiento de transformación, pese a que durante años alabó la democratización de las mismas para expresar ideas y posturas que los medios tradicionales no permitían o controlaban.

La postura de López Obrador tiende a ser más radical en la medida que existe una constante reaparición pública que lo caracteriza y que está más vigente que la mayoría de los ex presidentes—a excepción de los panistas que también son demasiado mediáticos— pero que rompen con la vieja tradición priista.
La disputa del relato ha impedido el éxito que había caracterizado a la narrativa que había instaurado López Obrador, por lo que las críticas que se ciñen en contra de la 4T sirven como elementos para cuestionar esas bases críticas.
Reaparece también Calderón

Previamente el ex presidente de México, Felipe Calderón también reapareció públicamente para criticar a la 4T. Su aparición mediática implicó una serie de reacciones negativas por parte de los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) que decidieron decapitar una estatua como señal de rechazo a la administración del panista por la extinción de la compañía Luz y Fuerza del Centro en 2009.
El ex mandatario federal que también ha sido un personaje que constantemente aparece ante la opinión pública, aunque en menor medida con respecto a lo que ha sido el caso de Vicente Fox que ha sido el más activo en medios, pero con menor capacidad de incidencia pública.

Calderón, principal adversario político de López Obrador, también decidió generar polémica con su discurso, en el cual acusó la demagogia que ha caracterizado a los gobiernos emanados del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), que sirvió para generar más encono público.
El panista se volvió en un personaje con mayor capacidad de atracción pública con respecto a lo que ha sido el caso de los líderes de la oposición partidista, principalmente el caso del tibio y gris Jorge Romero que al frente del Partido Acción Nacional (PAN) se ha caracterizado por su invisibilidad pública.
Ante la ausencia de cuadros políticos de oposición, Calderón se posicionó como un personaje cuya voz tiene impacto y también representa aliento para la 4T, pues el discurso morenista se orienta a recordar los vínculos del panista con el crimen organizado y los terribles resultados de la guerra fallida contra el crimen organizado.
Así, en una diferencia de horas, dos ex presidentes absorbieron la atención pública y la presidenta Sheinbaum fue relegada en la opinión pública. Tanto Calderón como López Obrador son dos personajes que por sí solos son capaces de generar animadversión de forma multitudinaria, pero al mismo tiempo se tratan de dos actores políticos con gran capacidad de incidencia.

El impacto significativo que tienen ambos personajes los convierten en actores que causaron que Sheinbaum pasara a un segundo plano, y aunque nuevamente desaparecerán en lo inmediato, la esencia de ambos personajes seguirá presente en los asuntos públicos.
Los panistas Fox y Calderón y López Obrador rompieron la tradición política que estableció el régimen priista. Tanto Carlos Salinas como Enrique Peña Nieto han evitado declarar directamente sobre los asuntos políticos en México, mientras que paradójicamente el más rebelde de los priistas, Ernesto Zedillo, y el más gris de los ex mandatarios priistas, ha sido el más confrontativo con una serie de señalamientos que ha pronunciado en los últimos meses para cuestionar a la 4T, pues primero lo hizo con López Obrador y recientemente con Sheinbaum, quien ha aprovechado el tema del “Fobaproa” para desacreditar cualquier señalamiento moral del último presidente priista del siglo XX.
———- O ———-
(*)
Periodista y Politólogo

Fidel Flores

Acerca de Fidel Flores

Periodista y colaborador en Interés Público.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *