Artículos de Opinión

CIEN AÑOS DE MARILYN MONROE. Por Jorge Gallo García (*)

Por Fidel Flores junio 2, 2026

Lo humano detrás del mito
Buscan a la mujer sensible, no al símbolo sexual

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Con el primero de junio, se termina la primera mitad del año, en este caso, del 2026, fecha que para muchos analistas en economía y en otras ramas que sirven para valorar el desempeño de los planes gubernamentales y sociales, y en este caso, el mismo primero de junio de 2026, se conmemora el centenario del nacimiento de una historia de vida marcada por el éxito y la depresión; el ser un símbolo sexual, una actriz cotizada por sus encantos femeninos, pero en el fondo, una mujer vacía, depresiva y con una clara tendencia al suicidio, el centenario de Marilyn Monroe.
Este centenario muestra dos caras totalmente opuestas, por un lado, para Hollywood y su enorme industria comercial, la figura de Monroe es la historia de una mujer guapísima, que rompió el estereotipo de la belleza femenina, una actriz sumamente popular y exitosa, que se convirtió en el símbolo sexual más importante de la industria cinematográfica de los años 50 y 60 del siglo pasado.
Sin embargo, detrás del éxito y de los escándalos que trajeron sus dos matrimonios sumamente mediáticos -con el beisbolista superetrella Joe DiMaggio (1954), y con el aclamado dramaturgo Arthur Miller (1956 – 1961)-, estos le restaron privacidad y la fueron arrinconando cada vez más a la dependencia a los barbitúricos, al alcohol, a la autocomplacencia y depresión.
Este centenario busca separar a Marilyn Monroe – la estrella y símbolo sexual-, de Norma Jeane Mortenson, nombre de pila de Monroe, una mujer que, desde su mismo nacimiento, se enfrentó a la adversidad, pues su madre biológica sufría de un estado mental endeble, por lo que no pudo hacerse cargo de ella, por lo que su niñez transcurrió en hogares sustitutos y padres adoptivos.
Así, la suerte le cambió cuando se dedicó al modelaje y a pequeños papeles de extra en la industria cinematográfica, hasta que su belleza física fue abriéndole paso al estrellato, pero relegándola a papeles “de rubia bobalicona y de senos perfectos”.

En la intimidad, Norma luchaba contra esta imagen en el cine, se preparó con extensas sesiones de clases de actuación, leyendo literatura clásica, luchando contra un tartamudeo nervioso -que ella decía que había sido por un abuso sexual sufrido cuando era adolescente-, y la negativa de los directores para considerarla en otros tipos de papeles.
Posteriormente esta imagen de una exuberante y bella mujer, de gestos y poses sugestivas, que para los hombres poderosos de la industria del cine y la política era un “presa sexual”, la terminó por aplastar, hasta que su salud mental frágil e inestable le hizo sufrir profundas depresiones, un insomnio incontrolable y una fuerte dependencia al alcohol y a los barbitúricos, problemas que la hicieron paciente frecuente de clínicas psiquiátricas.
Finalmente, Norma Jeane Mortenson falleció en agosto de 1962, y según el reporte oficial, fue debido a una sobredosis de somníferos mezclados con alcohol. Su cuerpo fue encontrado por su ama de llaves, en su recámara, y ahí comenzó la leyenda negra sobre la muerte de Marilyn Monroe; se popularizó la idea de que fue un suicidio, que ella vivió un romance secreto y fuera del matrimonio con el entonces presidente John F. Kennedy, e incluso se han manejado diversas teorías de la conspiración, donde intervienen personajes de los altos puestos políticos de Estados Unidos y hasta espías, en el marco de la guerra fría.
Finalmente, diversos colectivos feministas y académicas, aprovecharán el centenario del nacimiento de Marilyn Monroe, para mostrar el rostro humano de la actriz, que luchó por destacar en una industria dominada por estereotipos sexistas, donde ella no pudo destacar en papeles serios, y hasta hoy es recordada como la rubia bobalicona, de grandes y espectaculares senos.
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(*)
Periodista, docente e investigador.

Fidel Flores

Acerca de Fidel Flores

Periodista y colaborador en Interés Público.

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