Artículos de Opinión

SOBRE EL CONSEJO DE LA PRESIDENTA DE NO VER TV AZTECA. Por Mario Alberto Galvez (*)

Por Fidel Flores mayo 27, 2026

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Tal parece que finalmente se rompió el saco, fue tanta mentira, tanta difamación, tanto ataque sin fundamento, por parte de la televisora TV Azteca que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo tomó dos decisiones: realizar un programa a la semana con duración de dos horas dedicado a los medios de difusión masiva que mienten; informa que habrá nominaciones especiales para “El Periodista Telepático” y “La Filtración Imaginaria Dorada”.
La otra medida que tomó Claudia Sheinbaum fue aconsejar a los periodistas y al pueblo en general que ya no vean Televisión Azteca porque ya no entretiene, ya no divierte, ya no informa, solamente hace campaña política a favor de la ultraderecha mexicana e internacional.

Gracias a su experiencia con ese tipo de cucarachas adineradas, la Presidenta adelantó que en ese instante, cuando decía eso, el magnate de la extorsión televisiva con toda seguridad estaría escribiendo un mensaje para X con la intención de protestar por lo que ella dijo.
Es preciso decir que la mentalidad de Salinas Pliego es muy particular a su conveniencia: piensa que como compró Imevisión el Estado mexicano no le entregó una concesión, sino la propiedad de la señal y de los edificios de Imevisión, por lo tanto, el gobierno no puede retirarle el permiso para transmitir usando las ondas hertzianas porque el gobierno no le da permiso de nada, él tiene una propiedad.
¿Cómo fue que Ricardo Benjamín Salinas Pliego se hizo dueño de Imevisión, hoy Televisión Azteca?
Imevisión estaba conformada por dos canales de televisión, canal siete que era de alcance corto y canal trece que era nacional. Era propiedad del Estado y los directores de la empresa estatal desfalcaban constantemente a la televisora, como ejemplo se anotará que durante el gobierno de José López Portillo, éste puso al frente del cine, del teatro, de la televisión y la radiodifusión a su hermana Margarita López Portillo y colocó como director de la televisora a su periodista favorito: Joaquín López Doriga. El encargado de deportes era José Ramón Fernández.
Joaquín López Doriga robó tanto que pudo adquirir un yate y crear un periódico al que llamó El Imparcial en honor al periódico que durante el porfiriato fue al que más dinero daba Porfirio Díaz.
Tanto dinero pervirtió a López Doriga y se hizo adicto a las drogas lo que causó que sufriera en su yate un accidente que lo dejó cojo.
Era José Ramón Fernández quien denunciaba con Margarita López Portillo a López Doriga y éste un día lo destituyó y lo echó de la empresa usando la fuerza policiaca.
José Ramón Fernández se quejo con Margarita López Portillo y ella puso quieto a López Doriga restituyendo en su puesto al director de deportes.
Tiempo después, Se contó que La Guerrilla Urbana intentó secuestrar a Margarita López Portillo, en la balacera murió la mayoría de sus guardaespaldas y la mujer salvó la libertad y la vida porque un vecino le permitió esconderse en una tienda de abarrotes.
El historial negro que tenía la televisora del Estado lo aprovechó Carlos Salinas de Gortari que ya era presidente usurpador para venderla en una subasta.
Los hermanos Salinas tenían desde entonces un amigo muy lambiscón, quien por tener el apellido Salinas, presumía que era pariente muy cercano del presidente de la república, el amigo era Ricardo Benjamín Salinas Pliego, heredero de unos muebleros aboneros que se hicieron de unas empresa grandes llamadas Elektra y Salinas y Rocha gracias a que nunca pagaban impuestos.

Raúl Salinas de Gortari, siempre afecto a cultivar amistades dudosas, integró a Salinas Pliego a la subasta en la que se vendería la televisora y se daría la concesión de la señal de las ondas hertzianas.
Los que pretendían poseer la televisora debían hacer su oferta en sobres cerrados, el día de la subasta los sobres se abrían y la oferta mayor era la ganadora de la subasta.
Raúl Salinas le filtró a Salinas Pliego la máxima oferta que se había hecho hasta ese momento y le aconsejó que ofreciera 30% más.
Salinas Pliego lo hizo y cuando se abrieron los sobres Salinas Pliego resultó ser el mejor oferente, pero le faltaban 28 millones ochocientos mil dólares para poder pagar la compra que sería por 640 millones de dólares, pero apareció milagrosamente Raúl Salinas Pliego que le prestó a la palabra ese dinero.
Raúl Salinas de Gortari no trabajaba de nada, nunca trabajó en ninguna parte, por lo tanto no podía justificar los casi 30 millones de dólares que prestó, aunque corría un fuerte rumor de que los empresarios lo llamaban Mister Twenty Percent ( Señor Veinte por Ciento) porque era el soborno que exigía a cada empresario por cada permiso, licencia, concesión o contrato, que le entregara el presidente Carlos Salinas de Gortari.
También existía en los antecedentes de Raúl Salinas de Gortari y de sus hermanos de que fueron amigos de infancia de Juan García Ábrego y de Héctor Luis Palma Salazar El Güero Palma, líderes del cartel del golfo y el de Guadalajara.
Por esa amistad entrañable (tan entrañable que la hermana de los Salinas, Adriana Salinas, le prestaba su avioneta al Güero Palma para que traficara droga y eso se descubrió porque la avioneta falló, tuvieron que aterrizar forzosamente y les cayó encima el ejército que descubrió que llevaban muchos kilos de droga y varias armas largas) por esta razón se acusaba a Raúl Salinas en el extranjero de que tenía nexos con el narcotráfico y que recibía pagos por proteger a sus amigos, esa fue la causa de que en Inglaterra se le congelaran varias cuentas en las que guardaba 80 millones de dólares que después se supo eran parte de las Partidas Secretas que Carlos Salinas se robó.

El hecho concreto es que tal parece que el dinero que Raúl Salinas de Gortari le prestó a Ricardo Salinas Pliego era dinero sucio porque posiblemente provenía del soborno, de la extorsión, del robo o del narcotráfico.
Semejante posibilidad daría pie a que la concesión le sea retirada a Ricardo Salinas Pliego y aunque la Presidenta de México ya expresó que eso no sucederá porque eso sería victimizar a Salinas Pliego, este columnista piensa que valdría la pena correr el riesgo porque Salinas Pliego está en franca rebeldía y debe ser metido al orden.
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Analista político
Fuente primaria: https://www.facebook.com/marius.marcell

Fidel Flores

Acerca de Fidel Flores

Periodista y colaborador en Interés Público.

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